Fuego en las Manos de Alan D.D. Ya a la Venta!!



Fuego en las Manos
 de Alan D.D.

 Ya a la Venta !!!




Ficha Técnica :

  • Tamaño del archivo: 1979 KB
  • Longitud de impresión: 84 páginas
  • Editorial: Alan DD; 1 edition (2 de septiembre de 2014)
  • Vendido por:  Amazon Services Digital, Inc.
  • Idioma: Español
  • ASIN: B00NACF37U


Sinopsis :

En medio de la oscuridad, nace una rosa... 

La vida de Leandro podría ser mejor. 
Soltero, solo, lejos de familia y amigos, ocupado con el trabajo, y una extraña sombra que parece estar siguiéndolo a todas partes... 
Cansado de noches sin sueño, pesadillas, del sentimiento de sentirse observado, sonidos nocturnos, todo esto y más, Leandro irá con Rebecca, la única persona que realmente puede ayudarlo, la única bruja que él conoce. 
¿Pero podrá Rebecca perdonar a Leandro por cómo la trató cuando estaban saliendo? ¿O lo dejará solo y enfrentando sus miedos? 
Como dice el dicho: “Donde hubo fuego, cenizas quedan...”



 Puedes adquirirla en :



También la encuentras en GOODREADS.



Alan a dicho en las redes :

Muchas personas me han mirado raro cuando digo que quiero vivir de mis libros, que quiero ser un escritor que no tenga necesidad de hacer nada más que escribir.Eso no da dinero, morirás de hambre, pero busca un mientras tanto, y hoy inicié el mismo camino que iniciaron J.K. ROWLING, STEPHEN KING, ANNE RICE, PAULO COELHO, LAURA GALLEGO GARCÍA, STEPHENIE MEYER.Es fácil empezar, bastante, pero ahora se viene lo difícil: Mantenerse flote. ¡Un reto que estoy más que dispuesto a asumir!

Conoce al autor y visita su blog :


Tinta Nocturna.



Prefacio


No podía ver nada. Sus ojos estaban abiertos y podía distinguir algunas figuras a su 
alrededor, pero realmente no sabía por dónde iba ni hacia dónde se dirigía. Solo tenía un 
objetivo en mente, y era seguir corriendo hasta caer exhausto. Preferiblemente en un 
lugar seguro.
Corría, corría y no podía correr más porque sus pies no lo lograban.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez; apenas habían pasado cinco 
segundos… Once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, 
diecinueve, veinte; otros cinco segundos…
Podía sentir el viento helado golpeándolo en la cara, el sudor recorriendo su frente y su 
nuca. La oscuridad lo envolvía, la única testigo del desastre que se acercaba lentamente.
Dobló por una esquina a la derecha, contó dos cuadras, volvió a girar pero a la 
izquierda, entró por un callejón y dio con la calle siguiente, saltó una cerca, recorrió el 
patio de la casa que había allí y salió hacia otra calle. Tomó la avenida, aceleró lo poco 
más que pudo.
La luz roja de un semáforo llegó a sus ojos por medio segundo. Cambió a verde en el 
momento justo en que la miró. Una línea de ideas fue por su mente sin control hasta que 
supo por dónde ir.
Ya tenía un destino. Solo debía soportar lo suficiente para llegar. La idea de tener una 
meta, un lugar en donde todo podría llegar a su fin, le dio nuevas fuerzas. Renovado, 
aumentó aún más su velocidad, ignorando el grito de dolor que salía de sus músculos.
Usain Bolt seguramente estaría nervioso por perder el lugar como uno de los hombres 
más rápidos del mundo… Pero era de noche, ya todos estaban dormidos, almas, 
personas y animales, así que no habría pruebas.
Lo sentía, se estaba acercando, un escalofrío que le recorrió toda la espalda se lo hizo 
saber, una sensación de peligro que ya se le estaba haciendo más que conocida. Una 
mano pronto lo tomaría, imprevista y de repente.
Jadeaba, lloraba por el esfuerzo, ya no sentía las piernas, estaba cansado, acabaría 
tropezando en cualquier momento para estamparse desastrosamente en el duro y mojado 
asfalto.
No podía más, no podía más. Ya sus músculos se estaban entumeciendo, su respiración 
se detenía por algunos segundos, su crazón latía desbocado, sus pulmones ardían, su 
boca estaba reseca, su lengua igual.
Pocos segundos, solo unos pocos segundos más y entraría a su departamento. Ella podía 
ayudarlo. Ya veía el edificio a pocos metros de distancia. Solamente había que llegar, 
llegar y todo podría acabar.
Pronto el dolor se acabaría, la soledad, el sufrimiento y las lágrimas, todo tendría 
sentido cuando le diera su mano milagrosa. Pronto todo volvería a la normalidad, pero 
tenía que llegar, solamente llegar, luego ella lo haría todo, pero debía llegar y nada más.
Dudó en ese momento. ¿Realmente quería verle la cara luego de tanto tiempo? No sabía 
si esa pregunta era sobre él o sobre ella, pero allí estaba, marcada como una herida 
abierta en su mente.
No era momento de hacerse preguntas, de pensar, o algo que se le asemejara en lo más 
mínimo. Era momento de correr por su vida. Ya estaba tan cerca que no tenía sentido 
dudar, no serviría de nada, e incluso era tarde para arrepentirse de haber tomado esa 
decisión.
Diez pasos, nueve pasos, ocho pasos, siete pasos, seis pasos, cinco pasos, cuatro pasos, 
tres pasos, dos pasos, un pa…
Una pierna se detuvo. Sus músculos se tensaron. Cayó al suelo de forma precipitada. 
Sus ojos salieron de sus órbitas. Su corazón dejó de latir. Escupió todo el aire que tenía 
en sus pulmones. En menos de lo esperado, su cara se destrozó al llegar a la entrada del 
edificio, dejando una mancha roja desparramada por todas partes…





Y ya con la salida a la venta de la primera novela del joven escritor venezolano Alan D.D, damos por finalizada la PROMO de los jueves, epero les haya gustado y le den la oportunidad a este nuevo escritor que se las trae, muchas felicidades para él !!









Comentarios

MonTse ha dicho que…
Espero que tenga muchisima suerte!! Yo porque ahora mismo no tengo medios para tener el libro, sino ya estaria en mi estanteria.
Besazos
Aglaia Callia ha dicho que…
Qué gusto me da que la novela ya esté publicada, le deseo muchísimos éxitos al autor.

Besos.
genesis ha dicho que…
que genial, yo apenas lo acabo de conocer por fb por un grupo n.n ... En Venezuela hay mucho talento :)
saludoss